Publicidad:
Terra
La Coctelera

En la tan denostada película de Paúl Verhoeven de 1997, “Starship Troopers”, tachada de fascistoide y de no sé cuantas cosas terribles más que no voy a discutir, la ciudadanía no existe, los habitantes de este planeta tienen que alistarse en el ejército para conseguirla. Algo tan absurdo no le entra a nadie en la cabeza, … o sí. ¿Estamos seguros que esto es absurdo?

La ciudadanía, que resurgió con fuerza durante la Revolución Francesa, ya no existe, y si lo hace es a tan escaso nivel que ni se la ve.

¡¡Ahora todos somos CONSUMIDORES!!, pura , simple y sencillamente consumidores. Porque  todos nuestros derechos  se resumen en la actualidad a nuestro deber de consumir, para que sus empresas multinacionales puedan vender sus productos y así,  tener beneficios. Porque es lo unico y verdaderamente importante, los beneficios.

En la ultima crisis, los grandes magnates económicos, con la complicidad descarada de los gobiernos occidentales, han jugado con todos nosotros. Sus beneficios han sido brutales, se han cargado a varios cientos de miles de empresas de todos los tamaños, bancos de toda clase y encima tenemos que poner nuestro dinero para “sanear”  la economía global en esa obra teatral, de esa pantomima que han montado a nivel planetario. Ayer sin ir mas lejos, el presidente de la Reserva Federal Americana, Ben  Bernanke, en su comparecencia en el Comité de Banca del Senado Norteamericano aseguro, con toda la tranquilidad del mundo, que no hay existencias suficientes de oro en el mundo que respalde la emisión de dinero en los EE. UU. Es decir, que nada respalda al dólar norteamericano, han puesto la imprenta a funcionar y hasta la próxima hecatombe económica mundial que volveremos a empezar. Y todos tan contentos, con la sonrisa de oreja a oreja aceptando con más o menos resignación el mar menor, mientras los gobiernos de turno hacen que hacen algo y los sindicatos miran para otro lado mientras parece que hacen algo.

¿¿Hará falta una revolución??

Calvito.

Los comentarios están cerrados