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La Coctelera

La razón por la que los tíos  somos propensos a hacer el bobo, para mi es un misterio, pero sospecho que debe de ser algo genético. No me cabe ninguna duda, tenemos una capacidad innata de hacer el tonto con la mayor de las alegrías. Seguro que fue por eso que en cierta ocasión, no hace mucho tiempo, decidí empezar a cuidarme y me apunte  a un "fitness sport center", es decir un gimnasio.

Con los nervios del principiante e intentando esconder mi barriguita, subo las escaleras que  conducen a la sala de fitness. Con mucha amabilidad los monitores me preparan una tabla de ejercicios de acuerdo a mis características de novato y calvo. Dos circuitos de aparatos a realizar en días alternos, mas bici o cinta, es decir, nada del otro mundo.

Yo siempre me  he considerado un tío fuerte, por lo que con mucha decisión me siento en el primer aparato, press de hombros, y pongo 40 kg. ¡Casi me cago!. La calva se me pone roja como un tomate y solo he sido capaz de levantarlo un par de centímetros.  De reojo intento descubrir si alguien me a visto. ¡Joder! , me han visto todos. Lo se porque noto cierta sonrisilla guasona en la cara  de los "fuertes".   Con disimulo y como si no hubiera pasado nada,  bajo el peso a 18 kilos y a duras penas logro terminar las series. Cuando termino me dirijo a otro aparato, press de pecho, y repito con 18 kilos. La cosa va mejor y en treinta y cinco minutos completo el circuito. Me siento bien,   jovial, y como si tuviera treinta años menos, con mucho animo me dirijo a la elíptica. Me pongo a dar pedales y aquello se dispara como la maquina diabólica que es.  Estoy descontrolado he intento controlarla como puedo, pero me resulta difícil cuando casi todo el esfuerzo que hago es para no caerme y montar un espectáculo.  A los cinco minutos sudo como un  pollo y ya estoy cansado, pero aguanto como un machote hasta que ya no puedo mas.  Me duele    todo, me duelen hasta los pelos del pecho y se que al día siguiente será todavía peor.  Mientras intento recuperarme le veo aparecer.

No es muy alto, no creo que pase de 1,70, pero de ancho llega por lo menos a los dos metros. Sus  brazos, tatuados  con alambres de espino, son como mis muslos y el cuello lo tiene tan musculoso y rígido que cuando le llaman desde atrás no gira la cabeza, gira todo el cuerpo. ¡Menudo bicho! Para calentar se pega tres series de dominadas levantando sin pestañear los 130 kg. que debe pesar el angelito. Después se pone a buscar una mancuernas y pone cara de contrariedad cuando no encuentra las que quiere y se tiene que apañar ¡con las de 25 kg.! Las maneja como quiere, con una facilidad total, como el que se da aire con un paipai. Entonces reparo en otro tatuaje que lleva en el antebrazo derecho. Con cierto disimulo me próximo y veo lo que pone, "Amor de madre" dentro de un corazón rojo. ¡Te cagas! Solo le falta ponerse "a mi la legión".

Chicas hay muchas y de todo tipo. Se caracterizan porque periódicamente desaparecen y se meten en las clases de pilates, aeróbic, relajación y demás mariconadas, mientras,  lo tíos nos quedamos haciendo el animal en los aparatos o en el peso libre. Intento parecer muy digno y no mirarlas, pero es imposible y me doy cuenta que no soy el único, los tíos mirones somos una legión, debe ser algo genético.

Ahora comprendo el comentario de mi Rubia el día que la regale un conjunto para el gym de una marca americana muy conocida.

- Esto no me lo puedo poner en este gimnasio, hay muchos mirones.

Calvito.

10 comentarios

  1. m

    Pero mira que sois gallitos los tios... Esas competiciones de fuerza las hacéis para vosotros solitos. Nosotras estamos muy ocupadas mirándonos unas a otras en el step y el pilates. Je,je.

  2. lacavernadelcalvo

    m
    Es que como dice mi Rubia, los tios somo mu basicos pa to.
    Besos

    Calvito.

  3. solounpoco

    Yo nunca he estado en gimnasio. Soy más de correr y siempre fuera de polideportivos donde te encuentras amas de casa andando, niños con la pelotita y algún que otro accidente en el camino como alguna chica llamativa con mallas pegaditas...

    Saludos

  4. lacavernadelcalvo

    SOLOUNPOCO

    Chicas llamativas con mallas pegaditas ...... en el gimnasio
    tambien las hay.
    Besos

    Calvito

  5. giverny

    ¡Uf! con leerte ya me siento cansada je je. Me ha gustado leer tu exposición sobre esos lugares....que nunca pisaré ni he pisado, soy muy vaga para eso.
    Gracias por el ratito en que ma has hecho sonreir:-))))
    Feliz fin de semana, un abrazo para ti y para tu Rubia;-)

  6. lacavernadelcalvo

    giverny

    Yo siempre he sido de correr por la calle, por decisión propia o perseguido por los grises (antidisturbios) en otros tiempos. Pero ya estoy mayor para la intemperie y me he decidido por la comodidad y calidez del fitness.
    Me alegra ver que ya estas en marcha.
    ¡MUCHOS BESOS!

    Calvito.

  7. Maria

    Jajajaja!! Sólo te ha faltado contar cómo los hombres comparáis el volumen de vuestros músculos delante del espejo.

    Por cierto, deberías probar una clase de step o spinning...comparado con la elíptica ésta te iba a parecer un camino de rosas. De mariconada nada!

    Muy bueno :D!

  8. charlitox

    Coincido con María, también están bien las clases, yo hago spinning y yoga. Lo de las pesas me parece muy aburrido y entre tanto musculitos también hay mucha musculoca.

    Salu2

  9. skpe

    y digo yo...¿ esto afecta al cerebro...? jajaja...nop...por nada, por nada...! venga que no decaigan esos animos ! que hay much@s que empezan y poc@s los que terminan...un saludo y buen finde...voy a leer si has podido superar la segunda parte jeje....

  10. lacavernadelcalvo

    MARIA
    CHARLITOX
    SKAPE

    Al final todos terminamos haciendo el tonto .... de alguna manera.
    Besos

    Calvito.

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