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La Coctelera

Cuando salimos del hotel, lo primero que me llamo la atención fue el bullicio, la animación. La plaza Dam esta a tope de gente y cientos de bicicletas la atraviesan en todas direcciones, dándole un aspecto caótico, pero atractivo.

Por detrás del hotel esta el Barrio Rojo, coffeeshops, tiendas para turistas, museos de la marihuana (hay varios), también del porno, sex shops con los escaparates totalmente explícitos, condonerias que ofrecen sus productos con diseños inimaginables, y los escaparates, hay cientos, todos identificados con luces exteriores rojas que muestran mujeres de todos los tipos, edades y razas. Estoy confuso, me dicen que es lo mejor, que son libres, que no hay mafias, pero yo no lo veo tan claro, no me creo que las cosas sean tan sencillas cuando hay tanto dinero por medio.

La arteria principal es Oudezijds Achterburgwal (te cagas), un canal que recorre el barrio en perpendicular. Esta repleto de patos y cisnes, y turistas, y yonquis, y traficantes, y supongo que carteristas. Pero es curioso que no tenemos sensación de inseguridad, ni siquiera cuando recorremos las estrechas callejuelas que la atraviesa pese a la escasa presencia policial. Por la noche esta toda iluminada por las luces rojas de los escaparates, algunos incluso en entreplantas. Me llama la atención los urinarios para hombres que solo tapan de cintura para abajo y que están en medio de la calle. Recuerdo los que había en Madrid, siendo yo muy jovencito. Me hace gracia pensar como serian los de las mujeres, como mínimo conflictivos pero interesantes.

Por la parte de arriba discurren dos calles paralelas que forman el verdadero Barrio Chino, aunque este nombre se extiende a todo el barrio. Esta repleto de tiendas orientales e incluso los nombres de las calles están en chino, en una de ellas hay un santuario budista. Barrio Rojo es para nosotros los turistas, para los lugareños es Walletjes (las pequeñas paredes).

En medio del barrio una maravilla, la Oude Kerk, una iglesia gótica del siglo XIV. Esta rodeada de casas adosadas.... Y de escaparates con luces rojas y coffeeshops en los edificios que la rodean, dándole un aspecto fantástico.

Calvito.

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